SOR ÁNGELA ASTORCH – VISITA AL CONVENTO DE LAS CAPUCHINAS DE MURCIA
-Buenos días – dijo la Tutora al entrar en clase.
-Buenos días -contestaron todos los alumnos al unísono.
La profe informó: Vamos a realizar una salida al convento de las Hermanas Clarisas Capuchinas que está en el Malecón. Visitaremos el convento porque allí vivió y murió la beata sor Ángela Astorch, monja capuchina cuyo cuerpo incorrupto está en la capilla del convento y también veremos obras de arte del genial imaginero murciano Francisco Salzillo. En Murcia se está celebrando el 40 aniversario de la beatificación de sor Ángela Astorch, fundadora del convento.
Todavía no había acabado la profesora de hablar cuando las manos se levantaron en la clase mostrando inquietud y dudas por parte de algunos alumnos.
Lucía dijo: – Profe, muy bien, vamos por partes. En primer lugar, ¿por qué le llama sor Ángela?
La profe contestó: -La denominación de sor se da a las religiosas. La palabra sor precede normalmente al nombre de la religiosa; procede del latín soror y de la palabra italiana sorella que significa hermana .
-Mi padre dice que mi abuela es una beata porque le gusta ir a la iglesia,-continuó Mariano-
¿Entonces a sor Ángela la nombran beata porque iba mucho a misa?.
-Eso, eso. ¿Qué es una beata? -interrogó Claudia.
-La palabra beato o beata viene del latín beatus . Significa que hablamos de una persona feliz y bienaventurada al estar cerca de Dios porque en su vida ha hecho el bien de forma extraordinaria. Y cuando su extraordinaria bondad se puede probar con hechos el Papa declara a esta persona beata para que sea un modelo de persona para la vida de los demás, como ocurre con los santos.
(Catequizis-Un ejemplo: la niña beata Imelda)
VIDEO
-Si dicen que sor María es beata ¿qué hizo de bueno en su vida que llamase la atención? -añadió María.
-Vale, os cuento quién fue esta beata. Ángela Astorch nació en el mes de septiembre de 1592 en Barcelona, era la pequeña de cuatro hermanos y sus padres murieron cuando ella tenía cuatro años. Su padre vendía libros y su madre fue heredera de una importante familia. Quedó al cuidado de su ama de llaves. Cuando tenía 7 años fue encontrada envenenada. Su hermana Isabel, que era monja en el convento de las Capuchinas en Barcelona, entristecida por la muerte de su hermana pequeña y rezando continuamente por ella, preparó su funeral. Cuando estaba Isabel y la madre superiora del convento en mitad de los preparativos, la niña Ángela volvió milagrosamente a la vida ante el asombro de los presentes.